Análisis Outlast | PS4, PC, Xbox One


Puntuación: 7.5

Ahora Outlast llega por fin a los circuitos de Xbox One. Aquí su análisis.

Nombrar juego independiente y Unreal Engine 3 parece una locura, ambos términos suenan a priori como contradictorios, pero Outlast nos demuestra que no es así, que el sector independiente también es capaz de mover volumen gráfico sin perder la esencia de libertad.


Red Barrels es el estudio responsable de este proyecto. Sus co-fundadores son Philippe Morin, diseñador en Prince of Persia: Sands of Time, Assassin’s Creed y Uncharted; David Chateauneuf, líder de diseño de niveles en Sands of Time, Assassin’s Creed y Splinter Cell: Conviction; y Hugo Dallaire, director de arte de Splinter Cell y Army of Two. Como veis estamos ante gente "acomodada" dentro de la industria, pero cuyas inquietudes creativas les ha llevado a alejarse de la tiranía de las productoras para de forma libre adentrarnos en un mundo de misterio, terror y pesadillas.
"Miles Upshur, un periodista de investigación que ha recibido una información prometedora. Su viaje le lleva al Mount Massive, una institución psiquiátrica alejada del mundo en Colorado con una fea historia a sus espaldas..."



De este modo comienza una historia que desde sus primeros minutos nos dice que la ambientación es la base de esta obra afincada en el terror. Antes de entrar en la citada institución mental, los exteriores nos dejarán apreciar la soledad de un lugar en ninguna parte y tiempo. Un atardecer fundiénsose con los primeros momentos de la noche nos avisan que estamos ante un cuento de sensaciones. A esta arquitectura lumínica le acompaña nuestra cámara, elemento clave para la estructura de Outlast y para conseguir que el juego se apodere de cada uno de nuestros sentidos.
Estamos pues ante una obra que debe jugarse a solas y a oscuras. Por una vez debemos olvidarnos de nuestros compañeros de batalla para vivir en soledad la historia que Red Barrels ha querido poner en escena. Muy cercano a propuestas como Amnesia, nuestro personaje es decir, nosotros, no dispondrá de nada para defenderse del entorno, por lo que las armas habituales en este tipo propuestas dejan paso al instinto por la supervivencia y al ingenio que nos permita escapar de las criaturas gestadas en ese terrible embrión de terror y desesperanza.

Para hacer más interesante el asunto los creadores han optado por dar vida al entorno de una forma no definida por los pautas habituales. En Outlast no cada criatura es un enemigo del que huir, aquí cada bestia guarda su propio estado moral, pudiendo encontrarnos con un terrible monstruos en apariencia, pero de un personaje clave para poder salir con vida del enclave. Este aspecto de incertidumbre ante cualquier personaje da más profundidad y desasosiego a un juego ya de por sí desesperante.
La historia avanzará mediante los habituales diarios, los cuales nos darán información entre cada sección jugable de la obra. La infiltración, los puzzles, huidas y la exploración son la base mediante las que Miles Upshur, tendrá que salir ileso, aunque sólo físicamente de este infierno vectorial.



Gráficamente el juego luce de maravilla, poniendo en pantalla un excelente Unreal Engine 3 que se mueve a unos muy cómodos 1080p/60 en nuestra PlayStation 4 (En PC como siempre dependerá del equipo). Destacar por cierto la construcción de nuestro personaje, el cual no es una cámara subjetiva con dos brazos pegados, sino que por primera vez el jugador nota como movemos un cuerpo completo, con sus extremidades, su peso y porqué no sus miedos.
Así que ya sabéis, este mismo miércoles estará de forma gratuita para todos los poseedores de una PlayStation 4 y su servicio Plus, a los que no lo tengan les queda la opción PC, la cual ya lleva un tiempo en el mercado.