Análisis BrowserQuest | Juegos indie games para navegador


Puntuación: 6

El videojuego es un arte en constante evolución y la forma de consumirlo todavía más. Disponemos de múltiples plataformas y formas de disfrutar de un videojuego, pero aún así el límite todavía está lejos. Hoy recordamos un juego que es una prueba de ello, hablamos de BrowserQuest, el RPG multiplayeronline bajo navegador para Mozilla Firefox.


Quizás pueda parecer ridículo en la época que nos encontramos hablar de un juego tan simple como BrowserQuest, pero su integración entre distintas plataformas y el aire clónico a nuestro querido Legend of Zelda: A Link to the past, nos obliga de forma irremediable a dedicarle unas páginas en nuestra revista, y de paso intentar fomentar una comunidad de aventureros made in Mozilla.

El navegador Mozilla Firefox fue un estandarte de  libertad y de rebeldía en los años que Microsoft y su Internet Explorer dominaban la red, ser usuario de Firefox te convertía en progre de la red, te situaba al lado de los outsiders, de las personas que en aquellos años abrían la red y pretendían construirla como un ente libre y libertario, sin dueños ni dominadores. Por desgracia para Mozilla aquellos tiempos pasaron y la llegada de gigantes como Google Chrome y una cierta dejadez en su producto estrella, consiguieron que Firefox bajara cuota de mercado progresivamente, pasando de ser el niño cool de los navegadores, al niño de la fila atrás. Pero Mozilla ha empezado una política nueva con su navegador, ha empezado a olvidar la holgazanería de años anteriores y están trabajando para devolvernos el mejor navegador del mercado, actualizado, mejorado y con ideas singulares. Una de estas ideas aunque parezca una tontería es BrowserQuest.



Una de las primeras virtudes de BrowserQuest es su sistema multiplataforma, es decir la posibilidad de poder disfrutarlo con cualquier sistema que corra el navegador Mozilla Firefox, como por ejemplo PC, Mac, Linux, iPhone, iPad o Android, por lo tanto estamos ante un juego totalmente compatible entre diferentes plataformas, algo que aunque parezca una tontería no es fácil de conseguir. Otro punto a favor es su precio, el cual es 0, ya que estamos ante un juego totalmente gratuito, que para colmo es multiplayer online, alrededor de 50 personas pueden estar compitiendo en tu estancia, lo que lo convierte en un MMO. Además su estilo visual no puede ser más atrayente, totalmente inspirado en la saga Zelda, concretamente en el capítulo para Super Nintendo, explorar BrowserQuest es como retroceder al año 91 y situarnos de nuevo en el mundo de Hyrule, eso sí, vestidos con ropa del siglo XXI y con famosos de nuestro tiempo deambulando por sus parajes. El sistema de juego está basado en quests, es un World of Warcraft para amas de casa, es decir, el juego es bastante sencillo, nada más empezar veremos una serie de quests que completar, las cuales nos proporcionarán un logro o trofeo al conseguirla, las primeras son tan sencillas como encontrar una espada o charlar con una persona, pero una vez hayamos conseguido varios de estos trofeos la cosa se irá complicando y la exploración del mundo empezará a ser obligatoria. El control es tan sencillo como ratón y un simple click para las plataformas que dispongan de él, o  un simple toque de pantalla para los dispositivos táctiles como Android o iPhone.

Dejamos para final el aspecto más destacado del juego, que es simplemente el uso de la tecnología WebSockets, propiedad de Mozilla y que consiste en proveer un canal de comunicación bidireccional entre el navegador y el servidor web aprovechando el protocolo TCP, lo que permite crear sesiones interactivas sin consumir mayores recursos o ancho de banda. En el caso de BrowserQuest, lo que se consigue es sincronizar la información del juego entre el servidor y el navegador de los usuarios, compartiendo pequeñas porciones del mismo código JavaScript. Y por supuesto el juego es de código y totalmente abierto, lo que permite que nos metamos en sus entrañas para poder alterar o mejorar algunas de sus funciones.

Por lo tanto estamos ante lo que podría ser un juego casual de oficina, que permite que interactuemos entre departamentos, plantas o edificios e incluso hasta con el smartphone del portero de la empresa, y todo ello con el estilo de nuestro querido Link to the past. Desde luego no estamos ante un juego que revolucione el mundo, pero si ante una curiosidad digna de mencionar.

Jugar: aquí