Análisis Ori and the Blind Forest | Xbox One y PC | Indie Triple AAA


Puntuación: 9

Posiblemente es el "indie" principal de este primer tercio del año. Ori and the Blind Forest está listo y ante el inminente desembarco del juego de plataformas de Moon Studio, os dejamos con su análisis.


Si algo negativo podían tener las plataformas 2D era la linealidad de su propuesta, algo que limitaba su profundidad aunque Súper Mario World tirase esta teoría por el suelo. Para evitar esta linealidad, Nintendo inventó Metroid, un plataformas 2D donde los límites desaparecían y la propuesta sandbox en 2D nos introducía en un nuevo mundo de posibilidades. Esta propuesta hoy día se conoce como Metroidvania y el juego de hoy entra a formar parte del olimpo de los mejores de este género. 

Ori and the Blind Forest entra directamente en la pugna con Guacamelee! para ser el mejor, y en muchos aspectos es muy difícil saber quien toca el cielo antes ya que tanto en diseño de fases, como en diseño artísticos, como en su narrativa, ambos alcanzan cotas pocas veces vistas en este tipo de juegos. Primero decir, que la dificultad existe en este juego y aunque su apartado gráfico pueda hacer creer que estamos ante un juego para niños, la realidad nos dice que la pericia y la orientación muy aguda serán claves para pasarnos una aventura que durará entre 7 y 10 horas dependiendo de el porcentaje que queramos completar. Un punto original y muy de agradecer que nos facilita las cosas, lo encontramos en una herramienta de lo más útil, la capacidad de crear nuestros propios puntos de salvado casi en cualquier momento. Utiliza un punto de alma, pero nos permitirá velar armas cada vez que estemos en un remanso de paz. Sin embargo se trata de un arma de doble filo, ya que Ori and the Blind Forest no auto-guarda casi en ningún momento, lo que implica que si no estamos atentos, tendremos que repetir zonas completas por habernos olvidado de guardar. 

Otro aspecto que da profundidad al juego, es el sistema de mejora del personaje, el cual posee tres árboles de habilidad distintos entre los que podremos elegir cada vez que tengamos un punto de mejora que se consiguen al derrotar enemigos. De esta manera iremos moldeando a nuestro pequeño héroe conforme avance la aventura.



Respecto a la jugabilidad, decir que el control algo clave en este tipo de juegos es perfecto y no podemos ponerle ninguna pega, tanto en el aspecto plataformeo como en el de combate, nuestro personaje responderá de manera fiable sin ningún tipo de lag o animación molesta. 
Lo que si podemos criticar de forma negativa y que hace que Ori no alcance la perfección final de Guacamelee!, es la ausencia de teletransporte, algo que papa Nintendo ya dejó claro que es obligatorio en este tipo de juego para poder alcanzar el deseado 100% sin desesperarnos por las enormes travesías de retroceso a lugares ya visitados. 

Pero es en el aspecto técnico y artístico, donde el juego alcanza su máximo esplendor y donde se nos confirma que estamos ante un gran indie Triple AAA, es decir ante una producción de estudio surgida bajo el camuflaje y la moda del indie game. Visualmente Ori bebe de Ghibli studios, es casi una película animada, con escenario detallados y personajes maravillosamente animados, de un colorido perfectamente singular. 

En definitiva, Ori and the Blind Forest es un juego exigente y muy satisfactorio que engancha desde el primer segundo, es, no la evolución, pero si la perfección de un género que gracias al sector indie ha alcanzado su edad de Oro. Ori es eso, Oro.

9