Indie Games

Los 10 mejores videojuegos de los 80s


Seguro que cada aficionado tiene su juego preferido de esta época...


-1980: Pac-Man es sin duda el mejor de este prometedor inicio de una década única. El mítico “Comecocos” sigue siendo una bomba de adicción y un género fresco y original cuarenta años después de su salida al mercado. Volver a jugarlo de vez en cuando es una necesidad vital.

-1981: Donkey Kong de Nintendo es mi favorito destacado de este año. La primera aventura de Mario (aún no se llamaba así) le puso en la difícil situación de esquivar los barriles que un enorme mono enfurecido le iba arrojando desde la parte de arriba de la pantalla, al que debíamos derribar de su plataforma a base de saltar y saltar desafiando a la muerte intentando llegar lo más alto posible. Imitado y versioneado hasta la saciedad pero nunca superado. Toda una leyenda.

-1982: Q*Bert es una rareza que a veces olvidamos de forma algo injusta. Su perspectiva isométrica y su legendario nivel de dificultad nos hacen jurar en arameo cada vez que nos matan intentando descender de esas complicadas torres hechas de cubos. Jugarlo y no volverse loco es todo un reto.

-1983: Mario Bros, también de Nintendo, nos pone (esta vez sí) en el papel del mítico Mario en su primera aventura bajo ese nombre, en un tipo de juego de plataformas basado en la habilidad en el salto y la recolección de objetos que lleva ya casi cuarenta años repitiendo mecánicas y esquemas de las que nunca nos cansaremos.

-1984: Tetris. Si no lo has jugado es porque no has estado en el planeta Tierra en los últimos cuarenta años. Muchos lo asocian a la recreativa que salió unos años más tarde, pero como dato anecdótico, Tetris ya existía en 1984 y era plenamente funcional en su Rusia natal, obra de la mente privilegiada de Alexei Pazitnov.

-1985: Ghosts’n Goblins. Llegamos al meridiano de la década con un juego anticipado a su época en muchos aspectos: jugabilidad a prueba de bombas, mezcla de habilidad con ensayo y error, dificultad de leyenda y una imagen para el recuerdo: Sir Arthur combatiendo en calzoncillos a legiones de no muertos en un cementerio. Inolvidable.

-1986: Arkanoid. El género del “machaca ladrillos” alcanza la perfección. Su nombre debería aparecer en los diccionarios junto al significado de adicción, es perfectamente jugable y disfrutable en cualquiera de sus decenas de conversiones, debido a que el concepto original ya era genial y perfecto aprovechar el rebote de una pelota para ir destruyendo poco a poco todos los ladrillos de un muro multicolor. Imprescindible.

-1987: Street Fighter. Años antes de que su conocidísima secuela sacudiera al mundo entero, la saga Street Fighter ya apuntó maneras con esta su primera entrega para recreativas, aún a día de hoy uno de los mejores y más venerados juegos de lucha uno contra otro en 2D. Mítico y genial.

-1988: Robocop. Posiblemente, el mejor juego que jamás se haya hecho inspirado en una licencia cinematográfica. Todo era genial y brillante: la película original de Verhoeven, la máquina recreativa de Data East, las conversiones domésticas, el diseño del protagonista…Puro arte pop elevado a su máxima expresión. Sigue siendo increíblemente actual y muy adictivo. Magistral.

-1989: Final Fight. El género del beat’em up o “yo contra el barrio” llevado a su punto más álgido. El mejor juego cooperativo de peleas contra macarras llegó justo a tiempo de despedir la década y dejar preparado el terreno de cultivo para lo que vino la década siguiente.

-1990: F-Zero. Para cederle el testigo a una nueva década, un juego original para consola doméstica (Super Nintendo) ocupa por vez primera el galardón de mejor juego del año desbancando incluso a las máquinas recreativas del 90. Carreras de coches futuristas que sirvieron para dar una importante vuelta de tuerca a un género que parecía explotado y agotado. Encabezó toda una revolución en la década siguiente…"

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